News

6/recent/ticker-posts

Las eternas promesas de inicio de año que nunca cumplimos

Bajar de peso, estudiar, dedicar más tiempo a los amigos... son ítems que suelen aparecer en la listas de fin de año. Pero ¿realmente llevamos a cabo esas metas o el paso del tiempo socava nuestra voluntad?.
 
Diciembre es época de balances. Eso se sabe. Y los últimos días del año dan paso a un momento especial en el que hombres y mujeres ponen en la balanza los logros cumplidos y las acciones pendientes.

El resultado muchas veces desemboca en un saldo negativo de tareas incumplidas que nos lleva a tomar coraje para redactar o mentalizar una nueva lista de "hazañas" por realizar en los próximos 366 días (2012 es bisiesto).

En la nómina suelen repetirse el deseo de mejorar la calidad vida y disfrutar más de los familiares y amigos.

Iniciar una dieta saludable, realizar actividad física y abandonar hábitos nocivos como fumar, ingerir grasas saturadas y tomar alcohol en exceso suelen formar parte del decálogo.

Entre los anhelos de inicio de año también suelen figurar el pasar más tiempo con los seres queridos. Priorizar la familia por sobre el trabajo, encontrarse con amigos fuera de las fechas establecidas -cumpleaños, festividades- y disfrutar del ocio con los hijos son algunos de los ítems que muchas personas contemplan como grandes metas para 2012.

Por supuesto, parte del listado puede dedicarse a retos pendientes que permitan revitalizarnos como individuos. Cambiar de empleo, iniciar una carrera, hallar el amor de nuestras vidas o simplemente animarse a superar un temor son desafíos que muchos asumen.

Dentro de doce meses, nos reencontraremos con esa nómina. Será el momento de enfrentar un nuevo saldo de logros y promesas incumplidas. Para algunos, el resultado del ejercicio será positivo y les permitirá afrontar nuevos propósitos. Otros reeditarán su decálogo de metas y dedicarán sus esfuerzos a cumplirlas. ¿Lo lograrán?

Publicar un comentario

0 Comentarios