Diciembre 15, 2014 El error en Amazon que llevó a vender cientos de productos a un centavo
Los vendedores independientes afectados están
furiosos porque no está claro quién se hará cargo de las pérdidas.
Un fallo informático que duró apenas una hora dejó felices a muchos clientes y casi en la ruina a algunas pequeñas empresas.
Ocurrió
el viernes, entre las 7 y las 8 de la tarde, en horario del Reino
Unido, cuando miles de productos anunciados en Amazon aparecieron a la
venta por 1 sólo céntimo.
Ropa, auriculares, muebles, juguetes, celulares... Todo a US$0,15, y en plena temporada de compras navideñas.
Muchos aprovecharon para hacerse con productos por decenas.
"Todo
esto en la última hora. He pedido unas 500 cosas en total esta noche.
Me reíría si alguna llega :o", tuiteó alguien bajo el nombre de Quirky
Jezza, acompañando una foto de la confirmación de su pedido.
Y del
otro lado "Un cliente en Kent pidió 59 celulares, cada uno por 1
céntimo", se quejó un empresario afectado al diario The Guardian.
"Este pedido vale US$ 2,350".
Y
para deleite de quienes compraban y desesperación de quienes vendían,
iban llegando los e-mails de Amazon que confirmaban el envío de los
pedidos.
¿Cual fue el problema?
Amazon dijo que su compañía "respondió rápido"
al fallo y que canceló "la gran mayoría" de los pedidos hechos
Lo que causó el error fue un
fallo en el programa informático que utiliza la compañía inglesa
Repricer Express, y afectó a productos vendidos en Amazon Marketplace,
una plataforma en la que vendedores externos ofrecen sus productos.
Algunas
empresas utilizan la herramienta de Repricer Express para ajustar
automáticamente el precio de sus productos a la venta para competir en
el mercado.
Repricer Express, que lleva 10 años en funcionamiento,
publicita su servicio como una manera de "mantener las listas (de
producto) competitivas las 24 horas del día, siete días a la semana, sin
tener que prestar una atención constante".
El director ejecutivo de esta compañía, Brendan Doherty, dijo que "sentía mucho el trastorno".
En
un comunicado dijo que Repricer Express investigaría la causa del
problema y tomaría medidas para que evitar que vuelva a suceder.
Doherty
dijo que solucionaron el problema informático en una hora pero que les
tomó varias más restaurar los precios erróneos a las cifras originales.
Dijo
también que están trabajando con Amazon para minimizar el número de
compras que se procesaron y enviaron con el precio incorrecto.
Por
su parte, un portavoz de Amazon dijo que su compañía "respondió rápido"
al fallo y que canceló "la gran mayoría" de los pedidos hechos.
Añadió que los vendedores no serían penalizados por la cancelación de pedidos.
Y
dijo que estaban revisando las compras que sí se procesaron y que
contactaría directamente con los vendedores afectados por el fallo.
¿Y quién correrá con las pérdidas?
Los vendedores independientes pueden vender sus productos a través de Amazon Marketplace.
Pero los vendedores afectados,
que en su mayoría se estima que son empresas pequeñas e independientes,
están furiosos porque no está claro quién se hará cargo de las pérdidas
económicas que generó el error.
Judith Blackford, propietaria del
negocio familiar de ropa para niños Kiddymania, le dijo a los medios
británicos que perdió US$31.000 de la noche a la mañana.
"Alguien tiene que tomar responsabilidad por esto. A este paso voy a estar en bancarota para finales de enero", dijo.
Por
su parte Stephen Palmer, que vende televisiones y celulares a través de
su empresa TV Village, le contó al diario The Guardian que empezó a
sospechar que algo iba mal cuando empezó a recibir notificaciones de
Amazon confimarndo compras de sus productos por 1p.
Palmer dice
que los pedidos se mostraban como "enviados" desde el centro de
distribución de Amazon hasta 24 horas después de que llamara para tratar
de evitar que Amazon enviara sus productos vendidos por 1 céntimo.
Diciembre 2, 2014
Amazon usa robots para acelerar ventas de Navidad
El verdadero maestro para ordenar, elegir,
empaquetar y enviar regalos y productos alrededor del mundo no es la
figura icónica de la Navidad Santa Claus, sino el gigante del comercio
electrónico, Amazon.
Para demostrarlo, la firma abrió las puertas a medios de comunicación
a su centro de distribución en Tracy, California, un espacio de trabajo
donde la mayoría de los trabajadores pesan exactamente 149 kilos y
todos son robots.
Como parte de su estrategia de
promoción para el Ciberlunes, un día de ofertas especiales en internet,
la compañía mostró el uso que le da a los robots especializados en
distribución y operación ruda de Kiva Systems, que actualmente operan en
diez de sus nuevos centros de distribución en Estados Unidos.
De acuerdo con la compañía el uso de sistemas autónomos en su centros
es reflejo de 20 años de investigación y desarrollo en el área de
software e innovaciones mecánicas.
En 2012, Amazon adquirió Kiva Systems por 750 millones de dólares;
sin embargo, el gigante de comercio electrónico tiende a mantener en
secreto o fuera del foco de los medios el interior y operación de sus
centros de distribución.
“El equipo de Amazon siempre se ha enfocado a innovar, aumentar la
velocidad y reducir los costos de entrega en beneficio de nuestros
clientes. Los avances en nuestros últimos centros de cumplimiento atacan
estos tres deseos de los clientes sin dejar de ofrecer un ambiente de
trabajo que es ideal para los empleados", dijo el vicepresidente senior
de operaciones a nivel mundial y servicio al cliente de Amazon, Dave Clark, en un comunicado.
Actualmente Amazon tiene más de 15.000 robots Kiva laborando en sus
centros de distribución alrededor de Estados Unidos, 3.000 de ellos se
encuentran en Tracy, California. Los robots tienen un peso de 330 libras
(alrededor de 149 kilos) y son capaces de cargar tres veces su peso, de
acuerdo con información del sitio web de Kiva Systems.
A través de sistemas de visualización y software de orientación
gráfica, los Kiva (similares a un aspiradora robot) son capaces de
recorrer y cargar en sus “espaldas” los cientos de miles de estantes del
centro para acercar los productos adquiridos por los consumidores a las
estaciones de distribución.
Cada uno con rutas, tiempos y movimientos precisos para evitar chocar entre sí o repetir procesos.
Así, contrario a que sean humanos los que deben correr o acercarse a
cada estantería en búsqueda del producto, los robots Kiva llevan las
estanterías completas a los trabajadores del centro para que ellos
únicamente tomen los productos necesarios.
Según Amazon, la tecnología dentro del centro les permite la descarga
y entrega de un trailer lleno de inventario en 30 minutos y no horas,
como anteriormente era.
El ejecutivo de Amazon explicó que el Centro de Tracy California
almacena 21 millones de productos (máxima de 26 millones) y tiene la
capacidad de despachar más de 700.000 productos en los días más
atareados, como el Ciberlunes.
Esta no es la primera vez Amanzo busca integrar sistemas autónomos en
sus procesos. A finales de 2013, la compañía mostró sus intenciones de
que Drones voladores fueron los responsables de entregar los productos
de los clientes.
El proyecto se ha detenido por diversas preocupaciones de la La
Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés), pero tiene la
promesa de poder entregar los productos que el usuario solicita en un lapso de tiempo no mayor a los 30 minutos.
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